Anatomía de los Koalas

Anatomía de los Koalas

Anatomía de los Koalas

Características anatómicas de los koalas

El aspecto físico de los koalas hizo pensar a las primeras personas que los vieron que parecían osos, y aún en la actualidad hay quienes les llaman “osos koalas”. Pero aparte de ser mamíferos, no hay nada en los koalas que los emparente de modo cercano con los úrsidos.

La única especie, Phascolarctos cinereus, es un animal pequeño, miembro del grupo de los marsupiales. Su cuerpo es compacto, robusto y sus dimensiones varían según la región que habita. Por lo regular, los individuos del norte de Australia son más pequeños que los del sur. Un adulto mide de 60 a 85 centímetros de longitud y pesa alrededor de 4.15 kilogramos, pero los machos tienden a ser hasta un 50 por ciento más grandes que las hembras; esta diferencia visible forma parte del dimorfismo sexual de la especie.

Por lo regular, los individuos del norte de Australia son más pequeños que los del sur.

En el norte, la longitud promedio del macho es de 70.5 centímetros y el de la hembra es de 68.7 centímetros. En el sur, la longitud promedio es de 78.2 centímetros en los machos y 71.6 centímetros en el caso de las hembras. También en el sur se registra un peso promedio más alto: hasta 12-13 kilos para los machos. Estos tienen rostros más grandes, orejas más pequeñas que las de las hembras y una glándula en la zona del pecho, de color marrón, que despide un líquido transparente de olor característico útil para marcar los árboles de su territorio.

La piel es gruesa y la mayor parte está cubierta con un denso y corto pelaje de color gris a marrón rojizo con un gran manchón blanco en la barbilla, el pecho, el vientre y la zona interna de las extremidades. Las orejas son redondeadas y exhiben matas de pelo largo y blanco. Sus ancas grises están salpicadas de motas blancas irregulares.

Por supuesto, las hembras poseen una bolsa o marsupio en donde protegen a su cría hasta que esta se independiza. La bolsa, que se abre en la parte inferior, cuenta con un potente músculo que evita que el pequeño caiga de ella, pero se relaja sin problemas cuando necesita salir. Carecen de la glándula en el pecho, pero poseen dos mamas que secretan la leche materna y dos vaginas. Por su parte, el sistema reproductor de los machos se caracteriza por la posesión de un pene bifurcado con ciertas bacterias en el prepucio ventajosas para la fertilización.

Los dos ojos son redondos, con pupilas verticales. La nariz es grande, de dura y negra piel desprovista de pelaje, con una buena pero no inmensamente aguda capacidad olfativa. La redondez de las orejas y un oído medio grande y bien desarrollado le brindan un excelente sentido de la audición, en cambio su visión no es muy aguda. El oído es especializado, puede detectar sonidos muy bajos emitidos por sus congéneres que son difíciles de escuchar por otros animales.

Características anatómicas de los koalas.

Anatomía de un koala macho de tres años de edad.

Dentro de la pequeña boca los individuos tienen dientes especializados para la trituración de las fibrosas hojas de eucalipto, que representan la mayor parte de su dieta. Los molares y premolares están muy lobulados, los caninos son inexistentes y los incisivos emergen en la parte delantera de las mandíbulas. Vista de perfil, la boca muestra una zona vacía entre los incisivos y los molares. Las mejillas tienen bolsas en las que acostumbran guardar hojas para masticar después. Unas estructuras llamadas cuerdas vocales velares les permiten emitir las vocalizaciones de tono bajo. Se localizan en el velo del paladar, donde no hay ninguna úvula.

Su pequeño cerebro representa apenas un 0.2% del peso corporal.

El sistema digestivo está diseñado para desintegrar las toxinas de las hojas de eucalipto que dañarían a cualquier otro animal que las ingiriera (excepto en unos pocos casos). Las mandíbulas son muy fuertes y los músculos necesarios para la masticación son potentes. El ciego, la primera sección del intestino grueso, es extraordinariamente largo (mide alrededor de 200 centímetros) y ahí ocurre la fermentación bacteriana, que ayuda a desactivar buena parte de las toxinas.

El esqueleto es robusto y flexible. En el extremo inferior de la columna vertebral se halla  una especie de almohadilla de cartílago que seguramente hace que el animal se sienta más cómodo cuando permanece sentado en una rama. El cerebro es sorprendentemente pequeño, registra un peso de unos 19.2 gramos, representa apenas un 0.2 por ciento del peso corporal y ocupa poco más del 60 por ciento del volumen de la cavidad craneana.

Sus huellas dactilares son parecidas a las de los humanos.

Posee 4 extremidades. Las superiores o delanteras son largas, con dos dedos oponibles a los otros tres dedos. Cada uno de los dedos cuenta con garras curvadas y muy fuertes para ayudar al animal a sujetarse bien a la corteza de los árboles. Las patas traseras tienen también largas garras, menos en el primer dedo, que es oponible a los demás. El segundo y tercer dedo de las patas traseras están parcialmente fusionados, de este modo forman una garra que es aprovechada para el aseo y la eliminación de las garrapatas. Curiosamente, las huellas dactilares de los koalas son parecidas a las de los humanos.