Estructura Social de los Koalas

Estructura Social de los Koalas

Estructura Social de los Koalas

Un animal social es aquel que interactúa de forma y frecuencia significativas con sus congéneres, es decir, con miembros de su misma especie. Muchos animales son altamente sociales y su vida transcurre en compañía de otros, pues forman grupos dentro de los cuales realizan sus actividades más importantes: reproducción, búsqueda de alimentos, defensa ante los depredadores, etcétera.

Los koalas no requieren competir por la comida ni defenderse de una gran cantidad de depredadores porque su vida es muy dependiente de los árboles de eucalipto, cuyas hojas resultan tóxicas para la mayoría de los demás animales. Por lo tanto, esto representa una ventaja para su supervivencia, pero también es un factor que contribuye a su comportamiento social, considerado no social o asocial.

Un koala dedica apenas unos 15 minutos al día en actividades sociales.

Phascolarctos cinereus dedica apenas unos 15 minutos al día en actividades que implican la interacción con algún otro individuo. Los koalas no forman grupos sociales rigurosos y tampoco interactúan entre sí de forma cercana a menos que se encuentren en época de reproducción, o cría en el caso de las hembras. Sin embargo, es esencial saber que la falta de un grupo, llámese manada o cualquier otro nombre que reciben las agrupaciones de ciertos animales, no significa que la especie carezca de organización y comportamientos sociales. El comportamiento social de los koalas parte del sentido de un animal no social, pero sí complejo en sus hábitos y su conducta.

En términos generales, un koala pasa la mayor parte del día durmiendo o alimentándose. Aun cuando permanece despierto es bastante sedentario y rara vez baja al suelo; solo lo hace cuando necesita cruzar el terreno para llegar a otro árbol y en ocasiones, para lamer la tierra, ya que esto le ayuda a digerir su comida. Durante la época de reproducción, los machos son muy activos durante la noche y se mueven con más frecuencia por el territorio en busca de hembras.

Fuera de la temporada de cría cada árbol es el hogar de un solo koala, pero evidentemente, cuando las hembras tienen crías el árbol alberga dos individuos. Después de que el koala alcanza su madurez sexual tiene que separarse del territorio de su madre y buscar uno propio (aunque durante los primeros meses de independencia prefieren establecerse en un sitio cercano al territorio de su progenitora). Pueden vivir en una especie de grupos sueltos, es decir, varios koalas en una misma zona pero en distinto árbol, y cada uno se enfoca en sus propios asuntos. En algunas ocasiones se forman harenes temporales, agrupaciones de hembras con un solo macho dominante.

comportamiento social de los koalas.

“Un koala siempre intenta evitar la interacción”.

Toda la sociedad de Phascolarctos cinereus está conformada por individuos transitorios y residentes. De estos últimos, son mayormente hembras y machos de mayor edad, en tanto los transitorios suelen ser machos dominantes adultos de gran tamaño. Los individuos defienden un rango de hogar o territorio, el cual pueden marcar mediante rasguños en la corteza de los árboles o, en el caso exclusivo de los machos, el olor despedido por una glándula que se localiza en su pecho.

Mediante el olor los koalas indican su presencia y evitan confrontaciones con sus congéneres.

Las áreas de deambulación son todas las zonas que un animal usa para moverse al realizar sus actividades cotidianas, y los koalas las tienen bien delimitadas. En el sur de Australia las áreas registran de 0.5 a 3 hectáreas, pero en las regiones del oeste de su rango son más grandes: hasta 100 hectáreas. Mediante el olor los koalas indican su presencia y evitan confrontaciones con sus congéneres, acaparan recursos alimenticios y de esta manera los machos dominantes tienen mejor acceso a los territorios de las hembras.

Ellos acostumbran establecer su territorio cerca del de ellas. Durante la temporada reproductora, los machos se desplazan en el transcurso de las noches para buscar hembras, lo que de vez en cuando deriva en luchas unos con otros por el derecho de aparearse con alguna. Por su parte, los machos más jóvenes tienen que estar subordinados hasta que alcanzan el tamaño y la fuerza para ser dominantes. Todos deben tener cuidado, pues antes de subir a un árbol lo olfatean para saber si pertenece a algún otro individuo.

Lo curioso es que por lo regular, los rangos de hogar están superpuestos, es decir, un koala pueden permanecer en un rango cuyos límites estén en el territorio de otro koala. Esta situación es tolerable hasta cierto punto, según las condiciones de la región en la que viven. En el estado de Victoria, donde son muy abundantes, los rangos de hogar suelen ser pequeños y están muy superpuestos unos con otros, mientras que en la zona central de Queensland, en donde su área de ocupación se ha reducido en un 30 por ciento, los rangos son más grandes y se presentan menos superpuestos. Las hembras toleran mejor la cercanía de las hijas que de los hijos en sus territorios.

En caso de que un koala muera, su territorio no es ocupado por los vecinos hasta después de un año.

De cualquier modo, un koala siempre intenta evitar la interacción, incluida la confrontación. Esta suele ocurrir si un macho invade el territorio de otro, tras lo cual el dueño puede reaccionar con una agresión física que normalmente termina cuando el invasor, tras ser atacado y posiblemente perseguido, se aleja del árbol al que intentó acceder.

En caso de que un koala muera, su territorio y árboles no son ocupados por los vecinos. La ocupación ocurre hasta que pasa cerca de un año, que es el tiempo en que el olor dejado por la glándula por fin se disipa o empieza a hacerlo.