Reproducción de los Koalas

Reproducción de los Koalas

Reproducción de los Koalas

¿Cómo se reproducen los koalas?

Los mamíferos placentarios se desarrollan en el útero de su madre y obtienen oxígeno y alimento a través de la placenta, un órgano que envuelve al embrión. Los monotremas ponen huevos, y los marsupiales como los canguros y los koalas terminan su desarrollo en una bolsa o marsupio.

Como todo mamífero, Phascolarctos cinereus es una especie que se perpetúa mediante reproducción sexual, es decir, como consecuencia de la unión de un óvulo de la hembra y un espermatozoide del macho tras la cópula o relación sexual. Esto ocurre una vez que ambos han alcanzado su madurez sexual: la edad en la que sus órganos reproductores están completamente desarrollados y son capaces de generar nueva vida.

Los koalas se reproducen de forma estacional, según la región donde viven y la disposición de recursos. El ciclo estral de las hembras dura unos 27-30 días y su estro o época de celo ocurre más de una vez en cada temporada reproductiva. No obstante, rara vez dan a luz dos veces en un mismo año, ya que lo más usual es tener crías una única vez. Se reproducen durante la primavera, entre los meses de octubre y noviembre.

Las hembras prefieren a los machos más grandes, por lo que los más jóvenes o pequeños tienden a ser ignorados.

A los 2-3 años de edad los koalas ya tienen los órganos sexuales bien desarrollados, pero la mayoría de las veces los machos comienzan a aparearse hasta que tienen unos 4 años. ¿La razón? A mayor tamaño, mayor éxito. Las hembras prefieren a los individuos más grandes, así que cuando son jóvenes y posiblemente más pequeños tienen menos oportunidades de que una hembra los acepte.

Hábitos reproductivos de los koalas.

Hembra con su cría de 9 meses de edad.

Cortejo y apareamiento

Normalmente, los koalas son animales solitarios pues no sienten la necesidad de interactuar unos con otros. Viven en áreas bien definidas; los machos usan una glándula ubicada en el pecho para marcar con su olor los árboles y delimitar así su territorio. Se ha descubierto que los koalas machos despiden un aroma mucho más intenso durante la primavera, época que coincide con el inicio de su temporada reproductiva.

Este comportamiento puede ser también una estrategia para atraer a las hembras en celo. A veces un macho aumenta el número y la frecuencia de sus vocalizaciones; si una de ellas no lo acepta, tiende a retroceder y emitir sonidos, pero si la respuesta es positiva el macho se dirige al árbol de ella e intenta aparearse. No es raro que dos o más machos peleen por una hembra.

El macho tiene un pene bifurcado y la hembra posee dos vaginas laterales.

Las hembras en celo tienden a inclinar la cabeza y a experimentar temblores. Prefieren a los machos más grandes y examinan el tamaño gracias al sonido de las vocalizaciones de estos, que dan una idea de su longitud. Pero algunos machos no saben interpretar bien las señales: se ha encontrado que pueden intentar copular con hembras que no están en celo y por lo tanto, hacerles daño y hasta arrojarlas al suelo desde el árbol.

En caso de que la situación tenga buen fin, los koalas copulan. El macho tiene un pene bifurcado (con dos extremos) y la hembra posee dos vaginas laterales que conducen a úteros separados. Durante o después de la actividad la hembra libera un óvulo, pues en esta especie la ovulación es inducida. Posteriormente el macho se aleja de ella. Es una especie polígama y específicamente poligínica, pues los machos dominantes, más fuertes y más grandes, se aparean con todas las hembras disponibles.

Gestación

Pese a ser marsupiales, los koalas se diferencian de la mayoría de sus parientes porque desarrollan durante un breve lapso de tiempo una placenta que rodea al embrión. El período de gestación es de 33-35 días y con frecuencia los nacimientos suceden a mediados de verano, de diciembre a enero (recuerda: en el hemisferio sur los meses de verano abarcan diciembre-febrero). El intervalo entre un nacimiento y otro es de 1-2 años, pero por lo general las hembras más jóvenes pueden tener una cría cada año.

El recién nacido (pues suele ser solo uno por parto y muy rara vez dos) pesa alrededor de 0.5 gramos, es ciego y desprovisto de pelo. Acude con presteza al marsupio de su madre, que cuenta con dos pezones, y permanece ahí durante el tiempo necesario para completar su desarrollo.